La Funcionalidad y Expresión Van Juntos, No en Contra
En el diseño de la arquitectura, muchos piensan que la funcionalidad y la expresión son aspectos independientes, pero la realidad es que estos dos aspectos se complementan a cada uno. Hay veces en que la funcionalidad es la prioridad, pero esta no esta completada sino tiene algún tipo de expresión. Al contrario, hay veces en que la expresión es la prioridad, pero esta necesita funcionalidad para tener propósito. En la arquitectura es muy común que se construya sin ningún tipo de expresión, lo cual lleva a construcciones que afectan negativamente el animo de las personas; pero también es muy común que se construya con el enfoque de impresionar, lo cual lleva a construcciones que no llevan a cabo bien su función.
Una casa u oficina pudiera ser una serie de cubos grises y todavía seguir siendo funcional, pero si no tiene expresión, se vuelve deprimente y abrumador para los usuarios. Una casa que no acoge y una oficina que deprime pierden parte de su función al no ser espacios agradables y necesitan de la expresión para ser verdaderamente efectivas. Adicionalmente, la expresión le da contexto a un edificio para que así no se vea fuera de lugar. Aunque uno puede jugar y variar con lo que es la expresión, tiene que tomar en cuenta el diseño de sus alrededores porque, por ejemplo, un edificio estilo medieval y con una escala gigantesca no se va a ver bien alrededor de un vecindario de casas y edificios pequeños.
La expresión si no tiene función coherente con el edificio pierde gran parte de su mensaje. Por ejemplo, una estación de tren esta diseñada de tal manera que no es concisa y no tiene pasillos cómodos para los viajeros, entonces el mensaje se pierde y lo que se queda es el mal diseño del espacio. Otro ejemplo es un edificio que ya no funciona para su uso original, este por mas expresión que tenga, puede que no sea coherente con su nuevo use y puede que confunda a las personas. Adicionalmente, la función ayuda que la expresión y su mensaje sea claro, pues no se entiende ni se recibe un mensaje como tal de una estructura que no se entiende. Por ejemplo, algún templo del cual no entendemos el rito.
La funcionalidad y la expresión no se pueden asilar una de la otra y deben trabajarse en conjunto. Aunque es verdad que la función siempre es la primera prioridad, lo que es la expresión no se puede dejar atrás. Una construcción sin expresión o que se ve en abandono, no solo resulta confuso pero desagradable y esto también es parte de la función de un edificio. Viceversa, si un edificio, por mas interesante que sea, si no cumple con sus funciones no trasmite bien su mensaje. En conclusion, la función no llega a su máximo si no es con el uso de la expresión pero la expresión no se transmite bien si no es con el uso de la función.
Comentarios
Publicar un comentario